Yo, soy El Cantante
Así rezaba la canción que Rubén Blades le compuso al grande entre los grandes Héctor Lavoe.
Era conocido como " La Voz" por su capacidad única de interpretar canciones que otros grandes componían para él.
El viernes pasado me fui con unas amigas a bailar a Sevilla.
La pasamos muy bien juntas, son amigas que la vida me ha regalado viviendo aquí y allá. Solíamos ir juntas a bailar en Amsterdam durante el tiempo que ellas vivieron allí, ahora viven aquí e intentamos retomar la costumbre de bailar hasta el amanecer.
Fuimos a un sitio en Sevilla que anunciaban en internet. Llegar no fue fácil porque tomamos la carretera nacional en lugar de la autopista y dimos más vueltas que un trompo, una ruta que lleva normalmente una hora la hicimos en casi dos, pero quizás nos sirvió para calentar motores, porque íbamos escuchando ritmos latinos en el carro y al llegar allí ya los pies bailaban solos.
Tardó un rato antes que alguien nos sacara a bailar, he de decir que me sorprendió mucho porque en Amsterdam, con todo y los tímidos de lo que tildan a los holandeses, no nos dejaban ni pedir nuestro primer mojito cuando ya estábamos en la pista de baile guiadas por alguien de allí, aquí la cosa, no sé porqué, va más lenta. Al final alguien rompió el hielo y comenzamos a movernos, todas.
Uno de los chicos que me invitó a bailar era caraqueño, mientras bailábamos me contó que había venido con un buen amigo a ese sitio, al terminar de bailar me presentó al amigo que resultó ser guaro, de barquisimeto, nos caímos muy bien de una y empezamos a hablar un poco de todo. Salió a colación el tema de la Salsa y entre una y otra cosa terminamos hablando de La Fania y cómo no, hablamos de Willie Colón, Rubén Blades y Héctor Lavoe. A Willie y Rubén he tenido la suerte de verles en directo, a Héctor me tendré que conformar con sus videos. El chamo guaro se declaró super fan de Héctor y me preguntó si a mi me gustaba, yo le respondí con uno de mis tantos refranes: " muerto, quieres misa?". En ese momento se disculpó y se alejó unos minutos, al regresar me dijo algo así cómo, pues ahora sí que voy a bailar con alguien chamo que conoce y valora a Héctor, en cuestión de segundos estábamos bailando la canción "El Cantante", se la había pedido al DJ, durante todo el tiempo que dura la canción bailamos la salsa como la bailan los que aprendieron entre fiestas de barrio y amigos a los que une ese tipo de música para siempre.
El chamo guaro me cantó al oído toda la canción y debo reconocer que tenía full talento. Me sentí transportada, era como no estar en Sevilla sino en cualquier lado de Caracas o Barquisimeto, bailando. Al terminar la canción, me abrazó y me dio las gracias por algo que yo agradecí también, un momento inolvidable.
Anoche veía la televisión de Holanda y pasaban una película que no me pareció casual sino "causal". Era la película que Jennifer López y Marc Anthony protagonizaron en el 2006, "El Cantante", fue una peli que pasó sin pena ni gloria, pero a mi me vino como anillo al dedo luego de lo que viví con este pana la semana pasada. Sé mucho más sobre este grande, Héctor Lavoe, aunque debo reconocer que su biografía me conmovió mucho, triste saber que un hombre con tanto talento para la música, no supiera llevar la vida entera al mismo ritmo que su éxito. Razón tenía Rubén Blades al decirle que la canción "El Cantante" era tal cual su vida, porque nadie se preguntaba si sufría ni lloraba, sólo veían su lado artístico. De todas formas, a pesar de todo, su legado queda, la prueba está en que une a mucha gente, como nos unió en el baile en Sevilla al guaro y a mí.
Besos para todos. Feliz fin de semana.
