2.7.09

Yo, soy El Cantante

Así rezaba la canción que Rubén Blades le compuso al grande entre los grandes Héctor Lavoe.
Era conocido como " La Voz" por su capacidad única de interpretar canciones que otros grandes componían para él.

El viernes pasado me fui con unas amigas a bailar a Sevilla.

La pasamos muy bien juntas, son amigas que la vida me ha regalado viviendo aquí y allá. Solíamos ir juntas a bailar en Amsterdam durante el tiempo que ellas vivieron allí, ahora viven aquí e intentamos retomar la costumbre de bailar hasta el amanecer.

Fuimos a un sitio en Sevilla que anunciaban en internet. Llegar no fue fácil porque tomamos la carretera nacional en lugar de la autopista y dimos más vueltas que un trompo, una ruta que lleva normalmente una hora la hicimos en casi dos, pero quizás nos sirvió para calentar motores, porque íbamos escuchando ritmos latinos en el carro y al llegar allí ya los pies bailaban solos.

Tardó un rato antes que alguien nos sacara a bailar, he de decir que me sorprendió mucho porque en Amsterdam, con todo y los tímidos de lo que tildan a los holandeses, no nos dejaban ni pedir nuestro primer mojito cuando ya estábamos en la pista de baile guiadas por alguien de allí, aquí la cosa, no sé porqué, va más lenta. Al final alguien rompió el hielo y comenzamos a movernos, todas.

Uno de los chicos que me invitó a bailar era caraqueño, mientras bailábamos me contó que había venido con un buen amigo a ese sitio, al terminar de bailar me presentó al amigo que resultó ser guaro, de barquisimeto, nos caímos muy bien de una y empezamos a hablar un poco de todo. Salió a colación el tema de la Salsa y entre una y otra cosa terminamos hablando de La Fania y cómo no, hablamos de Willie Colón, Rubén Blades y Héctor Lavoe. A Willie y Rubén he tenido la suerte de verles en directo, a Héctor me tendré que conformar con sus videos. El chamo guaro se declaró super fan de Héctor y me preguntó si a mi me gustaba, yo le respondí con uno de mis tantos refranes: " muerto, quieres misa?". En ese momento se disculpó y se alejó unos minutos, al regresar me dijo algo así cómo, pues ahora sí que voy a bailar con alguien chamo que conoce y valora a Héctor, en cuestión de segundos estábamos bailando la canción "El Cantante", se la había pedido al DJ, durante todo el tiempo que dura la canción bailamos la salsa como la bailan los que aprendieron entre fiestas de barrio y amigos a los que une ese tipo de música para siempre.

El chamo guaro me cantó al oído toda la canción y debo reconocer que tenía full talento. Me sentí transportada, era como no estar en Sevilla sino en cualquier lado de Caracas o Barquisimeto, bailando. Al terminar la canción, me abrazó y me dio las gracias por algo que yo agradecí también, un momento inolvidable.

Anoche veía la televisión de Holanda y pasaban una película que no me pareció casual sino "causal". Era la película que Jennifer López y Marc Anthony protagonizaron en el 2006, "El Cantante", fue una peli que pasó sin pena ni gloria, pero a mi me vino como anillo al dedo luego de lo que viví con este pana la semana pasada. Sé mucho más sobre este grande, Héctor Lavoe, aunque debo reconocer que su biografía me conmovió mucho, triste saber que un hombre con tanto talento para la música, no supiera llevar la vida entera al mismo ritmo que su éxito. Razón tenía Rubén Blades al decirle que la canción "El Cantante" era tal cual su vida, porque nadie se preguntaba si sufría ni lloraba, sólo veían su lado artístico. De todas formas, a pesar de todo, su legado queda, la prueba está en que une a mucha gente, como nos unió en el baile en Sevilla al guaro y a mí.

Besos para todos. Feliz fin de semana.

26.6.09

No habían pasado ni doce horas

No habían pasado ni doce horas de la muerte de Michael Jackson y ya me llegaban chistes venezolanos a mi Blackberry sobre su muerte.

Así somos. Nos guste o no.

No he asistido a muchos funerales en mi vida, a los pocos que he ido ha sido en Venezuela y siempre he terminado riéndome en ellos, nosotros los venezolanos por lo general tenemos la costumbre de hacer chistes hasta de la muerte, aunque sea una muerte cercana. Cuando murió mi nona Paulina hace casi 10 años, yo estaba prácticamente recién mudada a Holanda, cuando hablé con mi mamá a través de su celular durante el funeral logré hacerla reír contándole un chiste de la nona y era sobre algo que todos en la familia conocíamos muy bien.

Ella acostumbraba a guardar el pan en un escaparate con llave , vieja costumbre que tenía heredada supongo de su madre, mi nona no era tacaña pero con el pan no había quien le pudiera, para comerlo en aquella casa había que ir a ella y pedírselo personalmente y lo que seguía luego era una rutina que con el tiempo y las tardes de verano andino que pasábamos corriendo como locos por aquellos montes y regresábamos a casa muertos de hambre, se convirtió en una ceremonia. Mi nona se sacaba del pecho una llave, de esas de escaparates antiguos, caminaba hacia su habitación y antes de entrar en ella, se aseguraba que ninguno la siguiera, volteaba la cara hasta la mitad y juro que ese medio ojo que nos veía tenía más capacidad amenazante que todos los ojos del universo entero, entraba a su cuarto y lo que veíamos luego era ella toda dulce saliendo con varios panes andinos en las manos que siempre estaban muy frescos, como si mi nona abriendo la puerta de aquel armario, abriera la puerta de una panadería celestial.

El chiste venía porque yo le pedía a mi madre por teléfono que le revisara el pecho a mi nona, su madre,antes de enterrarla, no vaya a ser que la dichosa llave estuviera con ella y el pan que de seguro recién acababa de adquirir se quedara dentro del escaparate, recuerdo que le dije algo así como: "mamá, aproveche y úselo para dárselo de comer a todos los que están con ustedes allí rezando por mi nona, mire que a ella le habría molestado muchísimo que ese pan se quedara en el escaparate".

Lo que siguieron fueron risas sin parar de mi madre y yo sé, que ella de alguna u otra forma, agradeció mucho aquella llamada y ese chiste, entre tanta tristeza.
Nosotros los venezolanos entendemos, que aún en los peores momentos, la risa es nuestro mejor aliado y es por eso que se echan chistes durante un funeral venezolano y a nadie le parece mal.

A ver cuanta punta le sacan a la muerte de Michael Jackson ahora, lo que me parece raro es que hasta ahora nadie haya mandado nada sobre la Farrah Fawcett, bueno, quizás es que con todo lo que sufrió la pobre en estos últimos años, mejor la dejamos descansar en paz, porque nos gusta la guachafita pero tampoco es para tanto.

Besos para todos.

P.S.: A mi no me gusta mucho el pan, pero el pan andino me encanta, quizás es que inconscientemente al comerlo recuerdo a mi Paulina y todo el valor que le ponía para resguardarlo de las garras hambrientas de todos sus nietos, entonces lo veo como un tesoro, ese tesoro que ella a pesar de todo, nunca se negaba a compartir.

18.6.09

Y a mí me mostraron el anillo!

"El pisha de cai" está muy orgulloso de todos los deportistas que llevando un pasaporte español representan a España en eventos deportivos. Como bien saben España ha ganado mucho en los últimos dos años, destacables, como no, Nadal y el equipo de fútbol que hizo que ganaran la Eurocopa.

Yo, como buena venezolana, siempre me he sentido orgullosa de saber que somos buenos en el béisbol, pero en eso los españoles no pueden competir (por razones obvias) entonces cada vez que él me hablaba de lo excelente que se desempeñaban los españoles últimamente en los deportes, se me salía mi vena picada y le decía : " show me the ring baby, when you show me the ring, then we talk" (amor, muéstrame el anillo, cuando me muestres el anillo entonces hablamos). No, no se me asusten, no hablo de boda, los que me conocen bien y me leen (que son pocos) saben que no me referiría con tanto entusiasmo a un anillo de compromiso o algo parecido, los que saben algo de baloncesto ya en este punto de la lectura se han dado cuenta que me refiero al famoso anillo que cada jugador que queda Campeón en la NBA (la liga más grande de baloncesto en el mundo) recibe como premio.

Nosotros los venezolanos tenemos dos desde hace años, y ahora como soy una buena picada acoto con mala saña: años de años!. El venezolano que lleva esos dos anillos en cada mano es Carl Herrera que fue el primer baloncestista venezolano en llegar a la NBA y el único en ganar dos anillos de campeón con los Rockets Houston de forma consecutiva en 1994 y 1995. Repito, dos anillos y en dos años seguidos, acoto nuevamente con mala saña: hace ya un montón de años.

Lo que me tiene picada no es que el segundo catalán más bello del planeta (el primero es Toro, claro, y el mundo femenino bloggero dice Amén) Pau Gasol haya ganado el anillo, lo que me tiene picada es que ya no le puedo decir con la boca enorme (porque miren que me jactaba una y otra vez de que en eso España no nos igualaría, tan pronto) al "pisha de cai" : "show me the ring" (muéstrame el anillo) porque sé que no solo lo hará sino que antes de hacerlo lo mandará a pulir para darme donde más me duele.

Eso sí, picada que no tenga cartas bajo la manga no es picada, ahora, mientras Pau no gane otra temporada y puedo permitírmelo le digo al "pisha de cai":
" show me the RINGS" (muéstrame LOS anillos).

No le deseo mal al Pau Gasol, estoy contenta por su triunfo y le felicito por ello, pero por el bien de nuestra pareja espero que se aguante un tiempecito más antes de traer el segundo anillo a casa.

Un beso para todos.


P.S.: A los que me leen hace tiempo no les extraña cuando les hablo del "pisha de cai", es mi pareja, lo aclaro porque mucha gente nueva que me lee muchas veces me pregunta quién es, y entiendo perfectamente que no le vean sentido cuando hablo de él sino me leen hace tiempo.

11.6.09

Milagros diarios

En mi post del martes les confesaba que soy de las que no busca nada para encontrarlo todo y del cómo tengo la certeza que día a día la vida nos llena de sorpresas que por lo general pueden ser maravillosas.

Tiendo a ver todos los detalles, incluso las cosas que ante otros ojos pasan desapercibidas, en los míos (tan soñadores y cursis) se engrandecen, llenando mi vida de una alegría muchas veces indescriptible.

Hubo una sentencia en el último post que escribí:

"Hoy, es un día para algo nuevo, no sé lo que me espera, tampoco he planificado nada, pero de seguro que antes de irme a la cama hoy por la noche, la vida solita sin que yo haya hecho nada me sorprenderá (espero que sea para bien)."

Y lo fue.

Ese mismo día vino a mi casa de Amsterdam una señora brasileña a la que quiero mucho, traía a su hija que está recién llegada a Holanda, la niña ha estado separada de su madre por muchos años, la señora tuvo que venir a Holanda a trabajar duro para poder así mantener a sus tres hijos, la niña que se ha venido a vivir con ella es la más pequeña de todos sus hijos. Mientras hablábamos de sus impresiones en esta nueva tierra (utilizando a su madre de traductora porque la niña no me entendía casi nada cuando le hablaba), "er pisha de cai" me comenta que durante la mudanza me dejé una bolsa y quería que la revisara para ver si la botábamos o qué hacíamos con ella, al revisarla, delante de mis dos visitantes, me di cuenta que toda la ropa era ropa infantil, ropa muy bonita y en buen estado, de esa bolsa mágicamente salieron pantalones, camisas y zapatos que al verlas con detalle coincidian con la talla de esta niña que recién llegada a ese país necesita de mucha ropa y siendo de buena calidad y casi nueva, mejor.

Mirando a la niña le dije: "esta ropa es tuya". Cuando la madre le tradujo lo que yo quería decir, la niña se emocionó a rabiar y a la madre se le salieron las lágrimas de la alegría. Mucho dinero se ahorraban para vestir a esa Princesa como lo merece.

No lo podíamos creer. Era un milagro, de los que yo llamo diarios, y estaba allí frente a nuestros ojos.

Hace cerca de un año, una de mis mejores amigas trajo a mi casa ropa buena y prácticamente nueva que ya no le quedaba a su hija que yo debía llevar a Venezuela para regalársela a una chica muy pobre que trabajaba con mi hermana, por cosas del destino a mi la ropa se me quedó en el armario y prometí llevarla en mi próxima visita, sólo que en la siguiente visita que hice esa chica ya no trabajaba con mi hermana y por una y otra causa la ropa se quedó en el armario y yo, a estas alturas del campeonato, había olvidado por completo que la tenía, pero "casualmente" el pisha de cai la encontró cuando más se necesitaba.

Aquel día la sentencia que hice en mi post se cumplió porque la vida me sorprendió ese día y para bien. Así como lo hizo para aquella niña que espero la vida le premie de cosas buenas por siempre.

Hoy, cumplo tres años desde que comencé a escribir en este blog. Muchas cosas buenas me han pasado sin buscarlas. Muchos amigos he conocido a través de este medio y los valoro como tesoro. Me ha llenado de sorpresas buenas y espero que siga haciéndolo mientras que blogger y google aguanten.

Les deseo una bolsa llena de cosas que necesiten. Como le ha tocado a la niña brasileña, que tuvo en mi casa uno de esos milagros diarios que muchos no ven. Yo sí.

Un beso para todos.

9.6.09

Hay días para todo

Hay días para todo.

Para reír, para llorar, para estar felices, para estar tristes.
Días que se repiten, sí, pero que siempre traen algo distinto.
No sabemos lo que nos espera al día siguiente. No importa que tan buenos seamos adivinando.
Cada día es una sorpresa. Nos guste o no.

Es por eso que yo intento no hacer muchos planes, prefiero dejar que la vida me sorprenda.

Soy de las que no busca nada, para encontrarlo todo.

Alguien me dijo hace poco que yo estaba donde quería estar (y es cierto porque nunca estoy donde no quiero) pero esa persona insistía que yo antes de llegar a donde estoy busqué estarlo, allí si que ya no estuve de acuerdo, porque yo estoy donde estoy porque así se dieron todas las circunstancias. No las busqué. Solo seguí lo que el camino me iba ofreciendo y me dejé sorprender.

Es así de fácil que he visitado tantos lugares y conocido a tanta gente maravillosa, sin buscarlo, solo dejándome llevar, porque al final nunca me ha gustado nadar contra corriente. Es inútil, creo que finalmente la orilla que nos toca ya está allí, esperándonos, queramos o no.

Hoy, es un día para algo nuevo, no sé lo que me espera, tampoco he planificado nada, pero de seguro que antes de irme a la cama hoy por la noche, la vida solita sin que yo haya hecho nada me sorprenderá (espero que sea para bien).

Un besito para todos. Déjense sorprender.

1.6.09

Me gusta mucho estar aquí

Hoy he estado todo el día paseando por Amsterdam. Me gusta mucho estar aquí.

Nos hizo un tiempo muy bueno.

Amsterdam con buen tiempo es aún más hermosa.

Qué rico es tener una ciudad así a la que volver y que te recibe siempre con todo el calor del mundo.

Soy Amsterdam. Soy yo. Y me gusta mucho estar aquí.

Un beso para todos.

26.5.09

La confianza

Yo creo en la gente que quiero. Pienso que son honestas y nunca pensaría que quisieran hacerme nada malo ni a mi, ni al resto.

Siempre he creído en la buena voluntad de los que quiero,sino fuera así no los consideraría parte del grupo de los que quiero.

Yo creo en la gente. Por lo general nunca pienso que alguien me hará algo malo sin motivos porque yo simplemente no lo haría.

Esa forma de pensar ha hecho que nunca tenga miedo a la gente ni a hacer amigos nuevos.

No creo en los amigos que se tiren dardos envenenados en su trato, ni en broma, porque considero que tus verdaderos panas nunca te harían daño, por eso si consigo a alguien que quiera hacerme daño sin motivos, no lo considero del grupo de los que quiero, simplemente intento mantenerle a raya. Porque no creo que alguien que se considere amigo ni en broma busque hacerme sentir mal.

Tampoco creo en la envidia. Y menos viniendo de la gente a la que quiero, si alguien que quiero tiene buenas nuevas, yo me alegro y me gusta que me lo cuenten porque la felicidad de ellos me contenta y mucho. Por eso cuento sin límites todas las cosas buenas que me suceden a los que considero que quiero y me quieren. Nunca pensaría que algo bueno mío les haga sentir eso que la gente llama envidia, nunca lo pensaría y por eso lo cuento todo.

Por eso mismo que creo en la gente es que esta idea que vi en Amsterdam me pareció genial y muy posible:

La foto fue tomada con mi teléfono por eso no tiene buena calidad.

Se trata de un sitio que han puesto donde puedes poner todas las cosas que encuentres en la calle para que el dueño pueda venir a recogerlas, los objetos van desde llaves hasta mochilas. En la mochila de la foto había incluso algo de dinero y cuando lo vi me quedé alucinada porque me pareció una idea excelente. Hablé con la mujer que tuvo esta idea tan buena y me dijo que la base de su invento era LA CONFIANZA, confiar en que la gente era honesta y siempre devolvería lo que se encontraba, que la gente por honesta no se llevaría nada que no fuera suyo (porque resulta que de este sitio te puedes llevarte lo que sea que encuentres porque sí, no tienes que probar si es tuyo o no) ella al preguntarle si creía que la idea iba a funcionar respondió algo con mucha lógica: "yo no me llevaría nada que no fuera mío, así que creo que mucha gente haría lo mismo que yo"

Hablando con un amigo español de la idea me comentó que el pensaba que eso en España no funcionaría, yo le dije que pensaba que la gente es gente en todos lados y que igual que creía en la honestidad de los holandeses, pues también creía en la de los españoles. No le convencí con la teoría que la holandesa que inventó esto me explicó, y en la que yo también creo, partir del principio de la honestidad propia que se multiplica en la de los demás.

Hace poco compré en una tienda aquí en Cádiz, me faltaban diez euros para completar el total de lo que me quería llevar, era tarde y no me daba tiempo de ir y volver a casa para buscar los diez euros que me faltaban, la señora me dijo que no importaba, que me lo llevara todo y otro día le pagaba, le dije que en verdad necesitaba lo que estaba comprando porque al día siguiente salía de viaje y lo necesitaba para el viaje, me dijo que me fuera tranquila y cuando volviera pues le pagara. Y así, me llevé todos los productos sin haberlos pagado todos. No pagué cuando volví, me acordé muchos días más tarde y cuando fui a pagarle la señora sólo me preguntó que tal me había ido en mi viaje. Confirmado. En todos lados hay gente que confía en el otro. Eso es bueno. Concluí que la idea de la holandesa definitivamente sí funcionaría en España, porque la señora que me ayudó es española y si hay una como ella entonces habrán muchos así multiplicados por allí.

Y para los venezolanos que piensen que estas cosas no pasarían en Venezuela, les cuento una anécdota, una vez el pisha de cai y yo nos fuimos a un pueblo en venezuela que tiene muchas islas cercanas, la gente que contratamos para el viaje por las islas nos llevó a una que no era la mejor de todas y además resultó ser la más turística, ese día conocimos a un viejito que tenía un peñero y era pescador, nos hicimos panas rápidamente y el señor nos dijo que él nos podía llevar a una isla mejor, le dijimos que no teníamos dinero con nosotros para pagarle ese viaje pero él nos dijo que no importaba, que él nos llevaba nos daba el paseo nos devolvía al puerto y que le pagaramos al día siguiente, el señor hizo su trabajo y nos llevó sin saber si nosotros, los que parecíamos amables con él, finalmente le pagaríamos o no. Al día siguiente al mediodía fuimos a buscarle a su peñero, como acordamos, al llegar nos abrazó con mucha alegría diciéndonos: "así mi mujer va a dejar de ser tan mal pensada con la gente, porque toda la noche me estuvo diciendo que ustedes no vendrían a pagarme y miren aquí están". Al salir de aquel pueblo me llevé una alegría enorme conmigo porque ese viejito confió en nosotros y pudimos demostrarle que, en esta vida, vale la pena confiar.

Un beso para todos.